Horacio González Alemán. Consultor Thofood
Desde su posición como asesor en políticas agroalimentarias europeas en Bruselas, ¿cuál será el principal reto político para el sector agroalimentario en la UE este año?
El principal reto que veo es la falta de dirección política que aqueja Bruselas. Muchas iniciativas atropelladas, falta de criterio claro , y grandes desafíos por delante: MFP, reforzar el mercado interior , la autonomía estratégica …
Con el nuevo enfoque comunitario en competitividad y simplificación normativa, ¿qué cambio concreto deberían esperar las empresas agroalimentarias de la acción regulatoria de Bruselas?
En principio el ejercicio de simplificación es el adecuado, porque venimos de unos años de tromba legislativa con un importante impacto en la competitividad del modelo y las empresas. Quizás debiera hacerse de manera mas sosegada, evaluando mejor donde simplificar, como hacerlo y en que términos. Lo importante es que se haga bien.
El Acuerdo Comercial Transitorio (ATI) de la UE con Mercosur…¿beneficia principalmente a la industria de alimentos y bebidas, frente al sector productor o éste también se debería beneficiar? ¿qué queda de la aplicación del principio de reciprocidad comercial o de aplicación de las “cláusulas espejo’?
En cuanto al Mercosur , a mi juicio lo importante es que manda una señal de estabilidad y de comercio con reglas claras, la antítesis de lo que hoy tenemos con Trump. Evidentemente, el férreo control a las salvaguardias es necesario, para evitar cualquier alteración del comercio. La realidad nos dirá si sirven o no. Pero lo preocupante es el “balón fuera” que ha echado el Parlamento Europe, mandando el acuerdo al Tribunal de Justicia y retrasando hasta dos años la aplicación. Me parece poco serio, es política en minúsculas que no ayuda en nada.
¿Considera que las salvaguardias para los productos agrarios sensibles, anunciadas por la CE, pero no incluidas en el Acuerdo con Mercosur, se podrán aplicar si no están incluidas? En todo caso, ¿no deberían ser de aplicación automática?
Si no se aplican salvaguardias en todos los productos sensibles el sistema no vale para nada. E insisto: control férreo .
Desde su punto de vista, ¿cree que el sector agrario en general tiene argumentos para mostrarse escéptico con el citado Acuerdo UE-Mercosur? ¿Ha habido una falta de comunicación real y efectiva por parte de las Administraciones públicas para explicar los posibles beneficios de dicho acuerdo?
El escepticismo es comprensible; el problema de fondo a mi juicio es que el MERCOSUR es un elemento mas en el hastío que caracteriza al agricultor europeo: normas poco racionales, falta de consideración, presión burocrática, … es la gota que colma el vaso. Esto tiene que hacer pensar a las autoridades que no se puede forzar la tesis, por muy valida que sea, sin implicar a los sectores afectados.
En un contexto de tensión geopolítica y debate sobre autonomía estratégica, ¿qué papel real va a jugar la política agroalimentaria europea más allá de la PAC?
Hoy en día, la agricultura y la alimentación se han convertido en un arma de guerra. Europa por suerte para nosotros tiene unas tasas de autoaprovisionamiento elevadas en casi todas las categorías - salvo materia primas para alimentación animal, materias grasas, frutas y hortalizas y pescado-. Esto es una gran fortaleza, pero también implica debilidades que tenemos que cubrir. Si somos una gran potencia exportadora es porque también somos grandes importadores, y necesitamos mercados abiertos en el resto del mundo.
¿Cuál es su valoración sobre la nueva estructura de ‘fondo único’ y ‘planes de asociación nacionales y regionales’ propuestos para la PAC? ¿Se va hacia una renacionalización de las políticas de apoyo al sector agrario y alimentario y a la pérdida del carácter ‘común’ que ha definido a esta política desde su inicio?
Todavía estamos en los inicios del nuevo modelo de PAC y de marco financiero plurianual, queda mucha negociación por delante. Pero el modelo ya deja entrever dos hechos: por un lado la Comisión renuncia a la especificidad de la agricultura ( es paradójico que esté cediendo competencias a los EM , cuando lo lógico seria lo contrario); por el otro la generosidad no caracteriza al nuevo modelo de financiación. No va a ser fácil.
¿Qué iniciativa legislativa o regulatoria que hoy pasa desapercibida puede convertirse este año en un problema serio para la industria agroalimentaria?
A mi juicio el reglamento que establece el nuevo objetivo de reducción de emisiones al 90 % en 2040. Esto implica obligaciones directas de reducción para el sector agroalimentario, y hasta ahora poca atención creo que se le ha prestado a esta nueva vuelta de tierca.
Desde su experiencia trabajando con empresas y organizaciones en Bruselas, ¿qué debería hacer de forma distinta el sector agroalimentario español para defender mejor sus intereses ante las instituciones europeas?
Se ha avanzado mucho pero más se debe avanzar en el trabajo conjunto. Los desafíos son importantes y todas las manos son pocas. Los posicionamientos y la acción conjunta son las herramientas mas poderosas.
¿Qué debería hacer en el ámbito agroalimentario la Unión Europea para salir de la ‘pinza’ geopolítica y comercial que parecen hacerle Estados Unidos y China?
Creernos que somos LA potencia agroalimentaria global, y tomar decisiones firmes y comunes – evitar la visión cortoplacista, pacata y nacional que hoy nos caracteriza.