Búsqueda en los contenidos de la web

Búsqueda avanzada

'Emcesa, 40 años reinventando la industria cárnica entre tradición, innovación y futuro'

Javier Mancebo. Director general de Emcesa

Emcesa celebra este año su 40 aniversario. Mirando atrás, ¿cuáles considera que han sido los hitos más importantes que han marcado la evolución de la compañía desde 1986 hasta convertirse en una de las empresas de referencia del sector cárnico español?

Cumplir 40 años es un momento muy especial para todos los que formamos parte de Emcesa. Son cuatro décadas de trabajo, esfuerzo y capacidad de adaptación en un sector que ha experimentado una transformación enorme.

Desde nuestros inicios en 1986, cuando Tomás García fundó esta empresa, hemos evolucionado de forma constante, apostando por la reinversión y la mejora continua. Hemos ampliado nuestras instalaciones, incrementado nuestra capacidad productiva y desarrollado un catálogo con más de 250 referencias adaptadas a las necesidades de los consumidores y de la distribución moderna.

Uno de los grandes hitos ha sido consolidar una cultura empresarial basada en la calidad, la seguridad alimentaria y la innovación. Gracias a ello, hoy superamos los 60 millones de euros de facturación anual y producimos más de 10 millones de kilos al año, manteniendo intactos los valores que han guiado nuestra trayectoria desde el primer día.

En estos 40 años el consumidor ha cambiado enormemente. ¿Cómo ha sabido adaptarse EMCESA a las nuevas tendencias de consumo y cuáles son las que más están marcando actualmente el mercado?

El consumidor actual es mucho más exigente, está mejor informado y busca productos que respondan a nuevas necesidades. Ya no solo valora el sabor o la calidad, sino también aspectos como la comodidad, la transparencia, la sostenibilidad o la confianza en la marca.

Nuestra estrategia siempre ha consistido en escuchar al mercado y anticiparnos a las tendencias. Hemos desarrollado soluciones adaptadas a nuevos hábitos de consumo, formatos más prácticos y productos que facilitan la preparación de comidas sin renunciar a la calidad.

Actualmente observamos una demanda creciente de productos con valor añadido, propuestas inspiradas en la gastronomía internacional, formatos listos para cocinar y soluciones que permitan ahorrar tiempo sin perder autenticidad. Esa combinación entre tradición, innovación y practicidad es la que está marcando buena parte de la evolución del sector.

Emcesa ha realizado importantes inversiones en innovación durante los últimos años. ¿Cómo encajan estas iniciativas dentro de vuestra estrategia de crecimiento?

La innovación forma parte del ADN de Emcesa. Durante los últimos años hemos destinado importantes inversiones a la modernización de nuestras instalaciones, la automatización de procesos y el desarrollo de nuevos productos que respondan a las demandas del mercado.

Un ejemplo muy representativo de esta apuesta es el lanzamiento de nuestra nueva gama premium de platos preparados "Sabores de Tiempo", presentada coincidiendo con la celebración de nuestro 40 aniversario. Se trata de una propuesta que recupera el valor de la cocina tradicional a través de recetas elaboradas mediante largas cocciones a baja temperatura, bajo el claim "Cocinados con paciencia y servidos con pasión". La gama incluye referencias como fabada tradicional, carrillada de cerdo al vino dulce, costilla de vaca al bourbon, codillo asado, cocido madrileño completo, callos a la madrileña, rabo de vacuno al vino tinto o panceta a la BBQ coreana.

Junto al producto, uno de los aspectos más destacados ha sido la renovación integral de su packaging. Hemos apostado por un diseño completamente rediseñado donde el color negro se convierte en el elemento visual predominante para transmitir una imagen más elegante, moderna y diferencial, reforzando el posicionamiento premium de la gama. Además de mejorar el impacto visual en el lineal, el nuevo envase nos permite comunicar de forma más clara valores como la calidad gastronómica, la tradición, la innovación y el cuidado que hay detrás de cada receta.

Para nosotros, este lanzamiento simboliza perfectamente el momento que vive Emcesa: una compañía que cumple 40 años manteniendo la esencia de siempre, pero que continúa evolucionando para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo y a las demandas de un consumidor cada vez más exigente.

La seguridad alimentaria es uno de los aspectos más sensibles para la industria. ¿Qué papel juega dentro de la estrategia de Emcesa?

La seguridad alimentaria es uno de los pilares fundamentales de EMCESA y constituye la base de todas nuestras operaciones. Este compromiso protege a nuestros clientes y consumidores y refleja nuestra forma de entender y gestionar el negocio.

Trabajamos bajo estrictos estándares de calidad y contamos con certificaciones reconocidas internacionalmente, como IFS Food, que avalan nuestros sistemas de gestión y controles en todas las fases del proceso productivo. Estas certificaciones son una guía para mantener la consistencia y la excelencia en cada producto que elaboramos.

En Emcesa, la seguridad alimentaria no es solo un requisito técnico: es una cultura que permea toda la organización. Cada empleado, desde la producción hasta la dirección, asume la responsabilidad de garantizar la seguridad de los alimentos, aplicando protocolos estrictos y participando activamente en formación continua y mejora de procedimientos.

Asimismo, invertimos de manera constante en tecnología, trazabilidad y supervisión de procesos, asegurando control y prevención en cada etapa de la cadena. La confianza que nuestros clientes y consumidores depositan en Emcesa se construye día a día, y creemos que uno de los factores clave que nos ha permitido celebrar 40 años en el mercado es precisamente el rigor y la sólida cultura de seguridad alimentaria que guía todas nuestras decisiones.

La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad para toda la cadena alimentaria. ¿Cómo está afrontando Emcesa este desafío?

La sostenibilidad es uno de los grandes retos de nuestro tiempo y entendemos que debe abordarse desde una perspectiva global. Para nosotros no es una tendencia, sino una línea estratégica integrada en la gestión diaria de la compañía.

En Emcesa hemos puesto en marcha un ambicioso Plan de Descarbonización con el objetivo de reducir progresivamente nuestra huella de carbono mediante mejoras en eficiencia energética, optimización de procesos productivos e incorporación de energía procedente de fuentes renovables. Nuestro objetivo inicial es alcanzar una reducción cercana al 10% de las emisiones derivadas de nuestra actividad industrial.

Pero este compromiso se apoya en acciones concretas que ya están en marcha. Contamos con una planta fotovoltaica de 1.731 kWp para autoconsumo energético, hemos sustituido gran parte de nuestra iluminación por tecnología LED de alta eficiencia y seguimos incorporando sistemas inteligentes de monitorización y control de consumos en nuestras instalaciones. También hemos implantado sistemas eficientes de depuración de aguas y trabajamos continuamente en la optimización de nuestros procesos térmicos y frigoríficos.

Otro ejemplo destacado es nuestra apuesta por la economía circular. Actualmente utilizamos mayoritariamente envases fabricados con al menos un 80% de plástico reciclado rPET, superando ya los 11 millones de unidades, lo que nos permite reducir significativamente el consumo de plástico virgen.

Además, la sostenibilidad también implica responsabilidad en toda la cadena de valor. Por ello mantenemos un firme compromiso con el bienestar animal, trabajando con estándares y certificaciones reconocidas que garantizan las mejores prácticas y responden a una demanda cada vez más importante por parte de consumidores y distribuidores.

Creemos que el futuro de la industria alimentaria pasa por producir mejor, utilizando menos recursos y generando un impacto positivo tanto en el entorno como en la sociedad. Ese es el camino que estamos siguiendo y sobre el que seguiremos construyendo los próximos años.

 

Tras cuatro décadas de crecimiento y consolidación, ¿cómo imagina EMCESA dentro de los próximos diez años y qué desafíos cree que marcarán el futuro de la industria alimentaria?

La industria alimentaria está viviendo una transformación muy profunda impulsada por la digitalización, la automatización, la inteligencia artificial y las nuevas exigencias de los consumidores.

Nuestro objetivo es seguir creciendo de forma sostenible, manteniendo la calidad y la innovación como pilares fundamentales. Queremos continuar siendo un socio estratégico para la distribución, desarrollar productos que aporten valor y reforzar nuestra capacidad de adaptación a un mercado en constante evolución.

Los próximos años exigirán producir de forma más eficiente, más sostenible y transparente. Estamos convencidos de que la experiencia acumulada durante estos 40 años, junto con la capacidad de innovación que hemos demostrado a lo largo de nuestra historia, nos permitirá afrontar con éxito los desafíos del futuro y seguir contribuyendo al desarrollo de una industria alimentaria cada vez más moderna y competitiva.

volver

Grupo de Innovación Sostenible