Los envases comerciales, fundamentales para la conservación, el transporte y la calidad de los productos agrícolas y alimentarios, han adquirido en los últimos años una relevancia estratégica desde el punto de vista logístico, ambiental y social. En la actualidad, la gestión de estos envases representa una oportunidad para innovar, optimizar recursos y responder a las expectativas regulatorias y sociales.
Un sector esencial en la transición circular
España destaca en Europa en producción y exportación agroalimentaria. Frutas, hortalizas, cítricos, tubérculos y otros productos recorren cada año miles de kilómetros desde el campo hasta los hogares de millones de consumidores, tanto a nivel nacional como internacional.
Este proceso es posible gracias a una infraestructura de envases comerciales adaptada a las necesidades del sector y a la diversidad de productos. Se trata de aquellos envases destinados a la actividad comercial, como los usados para transportar la mercancía hasta al comercio.
En la cadena de valor agroalimentaria, se emplean envases como cajas de cartón, plástico y madera, big bags, sacos, mallas, palés y films de plástico. Cada uno de estos formatos cumple funciones específicas: proteger los alimentos, facilitar el manejo y almacenamiento, preservar la frescura y garantizar la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
Además, todos ellos están llamados a desempeñar un papel protagonista en la transición hacia un modelo productivo más circular.
La legislación española y europea ha impulsado de forma decisiva la llamada Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP). Actualmente, las empresas del sector agroalimentario deben asumir la gestión y financiación del reciclaje de los envases comerciales que ponen en el mercado.
Esta responsabilidad es compartida a lo largo de toda la cadena de valor, involucrando a fabricantes, productores, cooperativas, empresas de distribución y consumidores.
Ecoembes Comerciales: la solución integral y experta
Cumplir con la nueva obligación requiere que las empresas sigan tres pasos clave. En primer lugar, deben adherirse a un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) para garantizar la correcta gestión de sus envases y asumir su financiación.
También deberán declarar anualmente al SCRAP los envases que ponen en el mercado, ya que solo abonan la gestión de los que realmente introducen. Por último, es necesario inscribirse en el Registro de Productores de Producto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) y reportar allí cada año la cantidad y tipología de envases, sin coste asociado.
Con el objetivo de continuar siendo el acompañante experto del tejido empresarial y facilitar su adaptación a esta nueva etapa, Ecoembes ha puesto en marcha Ecoembes Comerciales, una solución especializada que ha sido creada con el objetivo de simplificar la gestión y garantizar el cumplimiento normativo.
“Para las empresas, el aumento de la presión normativa significa más gestiones, más tiempo, más recursos. De ahí nace nuestra solución integral, para que puedan resolver la circularidad de todos sus envases a través de un único interlocutor, y con soluciones adaptadas al sector agro para no dejar a nadie atrás”, según señala Rebeca Mella, gerente de Desarrollo de Valor a Cliente en Ecoembes.
El balance tras el primer año de actividad es muy positivo: más de 9.000 empresas han confiado en Ecoembes Comerciales para gestionar sus envases comerciales, lo que demuestra su satisfactoria experiencia, beneficiándose de un servicio integral, personalizado y adaptado a sus necesidades reales.
Acompañamiento y soluciones para una circularidad real
La organización garantiza así el cumplimiento de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para los envases comerciales de sus clientes. Esto significa que las empresas pueden operar con la tranquilidad de saber que cumplen con la normativa vigente y los requisitos legales en materia de gestión de residuos de envases. Todo ello con la experiencia avalada por las casi tres décadas de trayectoria de Ecoembes en el sector.
Además, las empresas encuentran en Ecoembes una liberación significativa de su carga burocrática, gracias a servicios de apoyo con alcance tanto en España como en otros países. Esto permite que las compañías puedan centrarse en el desarrollo y crecimiento de su negocio, mientras una red de expertos distribuidos por toda la geografía española gestiona los aspectos regulatorios y administrativos de sus envases.
La propuesta de valor de Ecoembes Comerciales va mucho más allá del cumplimiento legal. Su portfolio incluye herramientas digitales como CircularCheck, que permite a las compañías anticipar y mejorar la reciclabilidad de sus envases de cara a las exigencias de 2030 o European Desk, un nuevo servicio concebido para acompañar a las organizaciones que tienen actividad comercial internacional, facilitando la gestión de sus envases y su adaptación a las exigencias legales de otros países europeos.
Adoptar prácticas más sostenibles y anticiparse a los avances regulatorios también es posible gracias a la formación de los profesionales de las empresas. TheCircularCampus, el espacio de conocimiento de Ecoembes -gratuito para sus clientes-, desarrolla iniciativas formativas que ayudan a las empresas en la innovación y la mejora continua en materia de sostenibilidad.
Todo este acompañamiento se realiza con la tranquilidad de saber que siempre hay un especialista al otro lado del teléfono dispuesto a ayudar. Ecoembes cuenta con un equipo de más de 180 expertos que ofrecen asesoramiento y resuelven cualquier duda o incidencia, garantizando así un soporte cercano, ágil y eficaz para sus clientes.
Un compromiso de presente y de futuro
La gestión responsable de los envases comerciales en el sector agroalimentario representa mucho más que una obligación legal: es un motor de innovación, eficiencia y reputación para las empresas, y una garantía para la sociedad y el medio ambiente.
El trabajo conjunto del sector agroalimentario y Ecoembes contribuye a la construcción de un futuro sin residuos, en el que cada envase cuenta y cada avance suma para lograr una economía circular real y capaz de responder a los grandes desafíos de nuestro tiempo.